martes, 14 de agosto de 2012

Coulants apoteósicos

Para la primera entrada he decidido empezar con algo conocido: en mi cocina, tanto mis amigos como mi familia saben que esta es una de mis especialidades. 
Es un hecho conocido que a casi todo el mundo le gusta el chocolate, llegando al punto de la adoración. Ese es mi caso: me encanta el chocolate, pero he de decir que soy una amante condicional, prefiero el chocolate negro, cuanto más negro mejor, si no hay de este, el chocolate con leche me vale, pero jamás, jamás compro chocolate blanco...solo en ciertas ocasiones, cuando se trata de una amiga muy querida.
En fin, que como íbamos diciendo, esta fantástica receta francesa es rápida, sencilla y segura al 90%, en resumen, un triunfo asegurado.




Los probé por primera vez, como postre de boda, a parte de la tradicional tarta nupcial, y no solo me sorprendieron por su extraordinario sabor, sino por cómo tal postre, pequeñito y con pinta de vasto podía ser considerado apropiado para una boda, tan glamourosa y elegante, celebrada en uno de los mejores restaurantes de Marbella.
Solo una cucharada hizo falta para cambiar radicalmente de opinión: esa delicia combinaba lo mejor del chocolate con lo mejor del bizcocho y lo hacía arrebatador. 
No volví a ver el postre después, por mucho tiempo. No recordaba su nombre y no sabía donde buscarlo, como con un ligue de una noche, había desaparecido de mi vida...
Con el tiempo, mi maravillosa madre que siempre que ve un libro de cocina se acuerda de mí, me sorprendió un día con unos libros de cocina, entre ellos, uno de recetas francesas ¡¡y allí estaba!!


En fin...manos a la obra y a base de repetir una y otra vez, este se convirtió en uno de mis dulces preferidos: textura suave y delicada, el calor de su interior derretido y, sobre todo, tan fácil que más de una noche de vuelta de un día agotador y tan cansada que no me hacía ni cena...se me antojaban coulants...y dicho y hecho, sólo hace falta tener los ingredientes en casa.

Ingredientes:

Tiempo de preparación: 15 minutos, 10 para la crema y cinco de horneado.

4 huevos
125 gr de azúcar blanquilla
120 gr de chocolate para postres
100 gr de mantequilla
50 gr de harina

Ponemos el horno a calentar a 215ºC.
Comenzamos montando los huevos con el azúcar en el bol en el que vayamos a trabajar, hasta que adquieran el mayor volumen posible, mientras que, por otro lado, derretimos la mantequilla con el chocolate al baño maría. Cuando esta mezcla esté bien unida y tibia la añadiremos a los huevos y el azúcar.
A continuación añadiremos la harina y mezclaremos todo bien hasta que no queden grumos blancos. 
Distribuiremos la masa en los moldes y hornearemos durante unos cuatro o cinco minutos. 

Normalmente se harán con moldes sin base, de unos cuatro centímetros de diámetro y los bordes untados con mantequilla y un papel sulfurizado debajo para que no se peque a la placa del horno; pero si no tenemos estos moldes, podemos utilizar un molde de magdalenas, sin acritud, sólo tendremos que tener cuidado de no quemarnos las manos al sacarlos, pues hay que hacerlo con delicadeza. 


Observaciones:

  • Si no tenemos paciencia para esperar, o no somos fans del baño maría, perfectamente se pueden derretir juntos mantequilla y chocolate en el microhondas: Con mucho cuidado, en un molde apto para éste uso y con un platito encima cubriéndolo, calentaremos por intervalos cortos (10 segundos aproximadamente), calentando y parando, hasta que estén ambos derretidos. Mezclaremos entonces bien con un tenedor.
  • Al ser una masa tan maleable y suave, no es necesario usar una batidora eléctrica, si no queremos andar con muchos instrumentos: yo lo hago todo con una buena espátula.
  • Debemos tener mucho cuidado con el tiempo de horneado, es fundamental: la diferencia entre un coulant y una magdalena está en su dulce y sedoso corazón derretido, que se hace enseguida si nos despistamos con el tiempo. 
  • Lo más importante, lo que dará el sabor al coulant es el chocolate: os recomiendo no comprar cualquier chocolate si os planteáis hacerlos, estarán mucho más buenos cuanto mayor calidad tenga el chocolate. 
  • Cuando se trata del postre para una cena con amigos, a mi me gusta dejar la masa preparada y hornearlos justo antes de servirlos, cuando han terminado de comer, y se harán mientras se recogen los platos, no tardan nada.

Espero que os gusten tanto como a mí, a mis amigos y a mi familia. Tienen un sabor único y especial. 

Besitos dulces

Nani

No hay comentarios:

Publicar un comentario