viernes, 28 de septiembre de 2012

Cake de zanahorias con sabor a otoño

MmmMMmMMm...¡¡todavía huele la cocina a bizcocho y especias!!

Os pongo en situación: el miércoles salimos de Marbella, con el coche, con un calor espantoso de final de verano (que por allí abajo vienen siendo unos ricos 30ºC, si no más ^^); paramos una noche en Barcelona, donde no hacía tanto calor, pero también había una temperatura estupenda, para llegar el jueves a Ginebra donde la temperatura se notaba considerablemente más baja...

Obviamente, después de un viaje tan largo y de tantas horas de coche, nos dimos una ducha, comimos algo y dormimos 14 horas seguidas: como nuevos.

Pero la catástrofe llega el viernes, cuando al levantarnos notamos que ha hecho un frio curiosete durante la noche, y de golpe y porrazo ¡¡llegó el otoño!! sin avisar y con un cambio brusco y brutal. Como os podéis imaginar, siendo de Marbella, lo mío es el sol abrasador, pasar calor y sudar considerablemente, porque puedo luchar contra eso: me quito algo de ropa, una ducha, un poco de piscina/playa...pero esto...


Y llegamos a ayer...después de una semana pasando frío, de haber sacado la ropa de invierno (tampoco creáis que estaba muy guardada) y de cambiar el agua fresquita de nevera por mi mejor amigo en invierno el kettle y sus amigos los tés, decidí ponerme manos a la obra. 

Desde que llegamos el frío y yo, sólo tenía ganas de comer algo con sabor a otoño: esas delicias de otoño que se hacen esperar de un año a otro y que saben a gloria cuando las has estado esperando todo el año. Para mí el otoño se resume en naranja: batatas, calabaza, zanahorias, halloween, hojas que caen, parques llenos de castañas...Para Javi el otoño se resume en el pastel de zanahorias de su abuela, y esa es la receta de hoy. 


Esta receta en cuestión es de la abuela alemana de Javi, que se la enseñó a su madre y ella ha sido quien me la ha enseñado. Es un bizcocho fantástico, sabroso y esponjoso con un aroma muy especial. Como siempre los ingredientes son primordiales: hay que usar buenos ingredientes para obtener buenos resultados.

Ingredientes:

150gr de mantequilla
150gr de azúcar
4 huevos grandes, separando en dos boles yemas y claras
4 zanahorias grandes
250gr de harina
1 sobre de levadura
2 cucharaditas de canela
La ralladura de un limón

¡Es muy importante para que salga bien que todos los ingredientes estén a temperatura ambiente! 
Precalentar el horno a 200ºC y rallar las zanahorias finas, si no tenemos rallador se pueden picar; pero si estáis perezosos y no os apetece rallarlas, podéis comprar las que vienen ya ralladas, pero os recomiendo que las enjuaguéis bien para que se hidraten, porque suelen quedar sequillas.
Batimos la mantequilla con el azúcar a velocidad baja hasta que adquiera una textura suave y sedosa y se haya disuelto el azúcar. Iremos añadiendo entonces, de forma progresiva, las zanahorias, las yemas, la ralladura de limón, la harina, la canela y la levadura. No añadir el siguiente hasta que el anterior esté completamente integrado. 


Batir entonces las claras a punto de nieve y, cuando esté listo, añadir con una cuchara de madera o una espátula de silicona a la primera mezcla, con cuidado para que no se bajen y la masa adquiera volumen.

Untar el molde con mantequilla y enharinar o bien con spray desmoldante: verter la masa del bizcocho y hornear unos 45 minutos aproximadamente entre 180 y 200ºC. Os recomiendo encarecidamente que con este bizcocho os fiéis más del método del cuchillo, pinchamos y cuando salga limpio está listo...porque este bizcocho es muy sensible y cambiará el tiempo según un horno u otro.


Observaciones:

  • Como ya he dicho, este bizcocho es super sensible al calor: debe abrirse por arriba, es el primer indicativo de que empieza a estar listo. Si no está bien hecho se hundirá.
  • La receta original es la que os he puesto, pero yo siempre le hecho una cucharadita de cardamomo, porque me gusta mucho el sabor de las especias.
  • Para terminar le puse chocolate, también especiado: Es sencillo, se coge chocolate (150gr aproximadamente), se funde al baño maría para que no pierda su brillo, junto con una cucharada de mantequilla. Se le añade una cucharadita de canela y otra de cardamomo y cuando está bien fundido se vuelca sobre el cake: el resultado es delicioso.
  • Cómo a Javi le encanta el mazapán, también le hice unas zanahorias hechas con mazapán teñido. Es genial para niños y no tan niños.


Y nada más por ahora...espero que lo disfrutéis. 

Besitos dulces

Nani











Magdalenas para Sofía

Es un hecho que no todo el mundo ama las cosas dulces, y es un reto que nos encontramos día a día las amantes de la pastelería (amén de otros muchos de los que ya hablaremos ^^). Mi reto apareció hace ya unas semanas... Hasta que podamos vivir de la física y la música de Javi o de mis pasteles (^^) hago canguros de forma más o menos estable: me encantan los niños y no es un trabajo pesado para mí. Cual fue mi sorpresa cuando me enteré de que a mi pequeña Sofía, la nena a la que cuido, también le gusta hacer pasteles.


Hicimos unos preciosos cupcakes juntas, un poco porque ella quiso y otro poco porque su madre se entusiasmó, pero como ya he dicho...a no todos les gustan las cosas tan dulces: cupcakes de vainilla con buttercream también de vainilla fue demasiado...
En fin, que no gustaron mucho...
Esta vez su mama me dijo que no era el estilo de pastel que les gusta y Sofía especialmente ama el limón. Así que esta vez decidí hacer unos cupcakes sencillos, sin crema, especialmente para Sofía: Y digo cupcakes porque la masa de un cupcake y la de una magdalena son bastante diferentes, a primera vista los primeros se hacen con mantequilla y los segundos con aceite.


Esta segunda vez estaba una amiguita en casa y no hizo los cupcakes conmigo, pero cuando los vió en el horno se puso como loca!! Estaba super emocionada porque le estaba haciendo cupcakes de limón ^^ y sólo con eso os podéis imaginar, ya era yo feliz para el resto del día. Cuando salieron del horno y los vió no cabía en su emoción: ¡las capsulas eran de colores y los cupcakes eran perfectos!

¡¡Y todo olía a limón!! Les dije que esperaran porque estaban super calientes, recién salidos del horno, pero empezaron a picotear uno que se había roto al desmoldarlo y ya no pude decirles que no por más tiempo: ¡se comieron uno cada una todavía calientes!

¡¡Esas caras de felicidad no tuvo precio!! Así que vamos con esta receta tan clásica como maravillosa.



Ingredientes para 12 cupcakes:

Tiempo total: 50 minutos.

2 limones sin tratar
125gr de azúcar blanquilla
125gr de mantequilla ablandada
2 huevos
125gr de harina con levadura incorporada


Pon el horno a calentar a 180ºC.

Lava los limones, ralla la piel y exprime su zumo. En un bol mezcla la mantequilla ablandada con el azúcar y la ralladura de limón con la batidora, hasta obtener una mezcla esponjosa y se haya disuelto el azúcar en la mantequilla. Incorpora entonces los huevos uno, incorporando una cucharada sopera de harina con cada huevo. Una vez incorporada toda la  harina, añade también dos cucharadas soperas del zumo de limón que habías exprimido previamente y trabaja la masa para que estén todos los ingredientes completamente integrados.

En un molde de magdalenas mete las cápsulas, rellénalas con la masa y mételas al horno. Deben hacerse durante 18 minutos aproximadamente, o hasta que al pinchar con un palito (o cuchillo) éste salga limpio. ¡Y ya están listas!

Hay que dejarlas enfriar sobre la rejilla unos 15 o 30 minutos, dependiendo de la temperatura ambiente.


Son perfectas para los amantes del limón. 


Observaciones:

Se pueden decorar con un glaseado de limón, con 185gr de azúcar glas y dos cucharadas soperas de zumo de limón del que sobró al hacer la masa. Sólo hay que mezclar bien los ingredientes hasta hacer una pasta homogénea y verterla sobre los cupcakes cuando estén fríos. ¡¡Si le ponéis por encima un poco de ralladura de limón quedarán ideales ^^!!

Espero que os gusten tanto como a Sofía.

Besitos dulces

Nani